Buscar este blog

Mostrando entradas con la etiqueta Quimioterapia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Quimioterapia. Mostrar todas las entradas

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Capítulo XIX: Casos increíbles

En la sala de espera, si bien llevo un libro para pasar las horas y tratar de no involucrarme con los pacientes que en la mayoría de los casos presentan enfermedades muy graves, quizás sea egoísmo, pero me afectan profundamente sobre todo si se trata de personas jóvenes que aún no han vivido lo suficiente como para tener que estar afrontando tantas dificultades, es inevitable escuchar algunos casos que podemos considerar asombrosos.
A veces se da la charla, como me ocurrió con una mujer de unos 69 años, que me decía que el Dr. Blajman tenía a veces un pésimo humor, que en una oportunidad le levantó la voz, haciéndola llorar, se ofendió y decidió ir a otro oncólogo, al tiempo se dio cuenta que no había sido buena idea y regreso a él, me dijo .. cual perro arrepentido. En principio a ella se le inflamó un ganglio debajo del brazo, fue a un médico que le medicó antiinflamatorios, durante muuucho tiempo, descartando otras enfermedades. El ganglio tenía gran dimensión, pero ella estaba muy tranquila y confiada. Una amiga la invita a ir del padre Ignacio, quien al verla le da una medallita tocando su axila, le dice que tiene cáncer, muy sorprendida y llorando retorna a Santa Fe decidida a ver otro profesional. Luego la Dra. Felagio la opera y le dice que es cáncer del sistema linfático, sufre una angustia horrible, a los pocos días el anatomo-patólogo le avisa que para él no es linfático sino cáncer de mama, cosa que por otra parte era visible en la mamografía pero que la Dra. no había considerado. Según ella esta doctora dice que opera pero el que interviene es otro profesional, el Dr. Gastaldo, que a ella su familia la vio muy producida, llena de joyas y al otro médico lo vieron totalmente transpirado en el momento posterior a la cirugía. Luego de esto decide ir a ver al Dr. Blajman, quien al ver los estudios le asegura que se trataba de cáncer de mama, que su experiencia era concluyente, le hace QT y luego de 7 años la Sra. está en perfecto estado. Aún luego de este testimonio, me cuesta creer en el padre Ignacio, pienso que tiene un gran poder de observación, mucha experiencia y habrá signos que observa en las personas, que le permiten deducir las enfermedades, de cualquier forma creo que si las personas creen en él, esa fe les ayudará a tener mejor ánimo para afrontar sus crueles padecimientos. Me preocuparía que por sus creencias las personas dejaran de tratarse con la medicina tradicional. Fomentar eso es sencillamente criminal.
Otro caso sorprendente: Mientras aguardaba en la sala de Radioterapia conversé con una mujer, me contó con alegría que ya había pasado la QT, me relató que el óncologo que la atendía en Rafaela le negaba rotundamente que los síntomas como prurito, ampollas, dolor de huesos, descompostura general fueran producto de las drogas, sostenía que no tenían nada que ver con su tratamiento, esta mujer se daba cuenta que le mentía, pero no salía de su asombro, yo no comprendo que estrategia usaba ese profesional para engañar de esa manera a una paciente y que fin perseguía, ante casos así pienso que debió existir alguna razón lógica para engañarla, pero imagino el desconcierto de esa mujer imaginando que extrañas enfermedades la estaban persiguiendo.
Y otro: Una paciente con la que compartimos las sesiones de radioterapia me contó que ella se hacía los controles de rutina cuando le detectaron en el 2009 un tumor de 1,2 cm en su mama, fue a Rosario para una segunda consulta y el especialista de allí, Dr. Alvarado Gardiol le pidió los estudios anteriores, del 2008 y le señaló que ya en esa mamografía tenía el tumor, ella no podía entender como los tres expertos que vieron los estudios no detectaron el cáncer y en cambio el Dr. de más de 80 años de Rosario fue capaz de observarlo, me decía que quedó perpleja y le recorrió un frío en todo el cuerpo cuando éste le señaló la imagen. Seguidamente fue al instituto de Blajman para hacer la QT, la atendió la Dra. Roxana quien le aconsejó una QT suave , pero ella le dijo que tenía tres hijos que criar y que no pensaba morir, que quería la QT más fuerte, según sus conocimientos, me decía, la más suave no evita recidivas, la Dra. consultó con el Dr. Blajman quien determinó que le hicieran la más fuerte. Me sorprendió su fortaleza y convicción cuando me decía que no pensaba morir por unos 15 años, al menos hasta que sus hijos ya fueran adultos, me pareció una madraza en todo el sentido de la palabra.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Capítulo XVIII: Retorno a mis actividades laborales

El 20 de agosto debí retomar mis actividades laborales, interrumpidas el 12 de noviembre del año anterior, es decir, luego de 9 meses de licencia médica, casualmente coincidente con el período de un embarazo, decidí retomar mis tareas a pesar de los insistentes consejos de mis compañeras que me instaban a que me tome más licencia, Grace me mando un mensaje el día anterior con este texto: “no es el mejor momento para volver”. A pesar de ello ya había tomado mi decisión y sentía que si dejaba pasar tiempo me costaría más el retorno.
A pesar de los consejos, el día viernes 20, a las 6 de la mañana estuve presente en mi lugar de trabajo. Reconozco que me sentía un tanto extraña, a medida que llegaba al cuarto piso, me encontraba con compañeros que se retiraban luego de haber cumplido el turno noche, me saludaban con efusivos abrazos y palabras de bienvenida, en mi Departamento estaba Mingo y Claudio. Me instalé en mi escritorio que no había sido modificado en absoluto, lo primero que hice fue dedicarme a hacer una profunda limpieza, tirando papeles y elementos que estaban de más. Esta tarea me llevó casi toda la mañana. Me reencontré con mis compañerosjavascript:void(0) quienes me informaron que el día anterior fueron notificados de dos documentos, el primero por el que sancionaban a mi jefe y a dos compañeros, Claudio y Fito, por incumplimiento en sus labores, según me decían, estaban desarrollando un sistema para la Policía y debían entregarlo en Noviembre, reiteradamente solicitaron más personal para el análisis y desarrollo del mismo, pero los funcionarios hicieron caso omiso, de cualquier manera, habían trabajado denodadamente para lograr avanzar y si bien la fecha de entrega era noviembre fueron sancionados en agosto, el apercibimiento quedaría en sus legajos. El segundo notición y que desnuda la razón de los apercibimientos, fue un decreto por el que mi jefe perdía la subrogancia que tuvo por 16 años, descendiéndolo a su categoría de revista como Administrador de Bases de Datos, disponiendo en el mismo decreto la división del Departamento en dos, Desarrollo por un lado y Bases de Datos por otro. Según mis funciones yo pertenezco al sector de Bases de Datos, pero mi nombre no figura en el Decreto, por lo tanto quedo en los papeles en Desarrollo e Implementación. Dado mi profundo convencimiento que el estrés no favorece mi salud, no haré ningún intento para que corrijan esto, simplemente dejaré que hagan lo que quieran, en desarrollo puedo dedicarme al Diseño Gráfico, tarea para la que estudié una carrera en la Facultad de Recursos Hídricos y me resulta muy gratificante. Les digo a mis compañeros que estoy en la situación ideal, si Molle me pide trabajos como SDBA le señalo que no estoy incluida en el decreto y si el otro jefe, Alberto, me solicitara algún trabajo le digo que soy SDBA y así sucesiva y caraduramente, ja, ja, ja.
Por otro lado me sentí cómoda cumpliendo las 8 horas diarias y pude organizarme bien con el cuidado de mi madre y las tareas de mi casa, con la ayuda de mis maravillosos hijos, Mar y Mau.
Al salir del trabajo me voy a caminar a la Costanera, me hace sentir muy bien, me despeja y ayuda a aclarar mis ideas, se lo recomiendo a todos, es económico y saludable.
Como debo seguir trabajando unos 6 años más lo mejor que puedo hacer es tomar con serenidad y calma todos los problemas que surjan, dificultades técnica, gremiales, políticas, etc.
De aquí en más, respecto a mi enfermedad debo llevar una agenda con los controles, análisis, radiografías y mantenimiento del catéter necesarios, si todo va bien, imagino que éstos se irán haciendo más espaciados, eso espero. Cada semana debo hacer algo relacionado a mi enfermedad, respecto al catéter, lo debo tener por cinco años, entiendo que luego debe ser extraído, la razón de mantenerlo es que si necesitara una nueva Quimioterapia, lo volvería a utilizar, es una contradicción un tanto molesta, según me dice el oncólogo que me trata, Dr. Blajman, no volveré a tener problemas (según sus deseos, imagino) pero por las dudas debo mantener el catéter en condiciones inyectándome heparina cada 45 días, precisamente hoy me toca hacerlo, saldré del trabajo unos minutos para cumplimentar esto. Además de esto mi vida transcurre normalmente, tengo una carga infinita de optimismo y tranquilidad.

martes, 13 de julio de 2010

Capítulo IX: Novela del clitaxel

Esta droga merece un párrafo aparte, más allá de lo buena que pueda ser para aniquilar las células cancerígenas y junto a ellas las células de mi organismo con igual velocidad de reproducción, necesito contar las peripecias que tuve que hacer para obtener la droga a tiempo para cada sesión.
Primera sesión: Como conté anteriormente, el Dr. Blajman me hizo la ficha para llevar a la farmacia, eso ocurrió un 11 de enero, importa la fecha porque es temporada de vacaciones, el personal que sabe hacer su trabajo, suele estar de licencia y los que quedan a cargo, no tienen la menor idea, esto lo he sufrido siempre en todos los ámbitos, incluso en el laboral, siempre he tenido el triple de reportes de problemas de mis usuarios en esta época del año. Además ese día fue el último que trabajó el Dr. se licenciaría para someterse a una operación, pienso que todos sus pacientes habrán deseado su pronta recuperación, quizás por intereses un tanto egoístas, pero es lógico que así sea.
Como siempre debía tener las drogas para una fecha determinada. Reclamando insistentemente logré llegar al día de la Quimio con mi paquete de drogas. Al llegar al Instituto y entregarlas, la enfermera me señala que falta el kit de infusión, que el Paclitaxel requiere de un kit específico, no se puede usar otro. Como favor especial me dice que me dará uno de un paciente que falto a la cita, (primera idea que me vino a la cabeza, ¿será porque falleció?, no me animé a preguntar nada. Simplemente acepté la propuesta y me comprometí a devolverlo en la próxima sesión. Mientras me ponía la primer droga hable por el celular a la farmacia y a Iapos, me señalaron que mi médico no había puesto en la ficha el pedido del kit o set. Eso de estar en deuda me provocó una angustia importante, por eso a los pocos días traté de comprar el bendito kit en la farmacia, por mi cuenta, para devolverlo, pero me sorprendieron diciendo que no se vende por separado. Increíblemente, la droga no puede usarse sin el kit, no lo incluyen con el producto y tampoco se puede comprar separadamente. Qué paradoja verdad?
Segunda Sesión: Para devolver el Kit le pedí al Dr. Lucas que me hiciera el pedido de 2 kit además de las drogas, él accedió solícitamente entregándome las órdenes.
A la semana busco las drogas y me encuentro con que faltaban más de la mitad, como siempre la farmacia no sabía nada, me comunico a la Obra Social y me explican que el Dr. incluyo en un formulario de medicamentos, que trae renglones para varias drogas, más de un producto, que cometió un error debe poner un producto por formulario. Nunca entendí para que diseñan un formulario con varios renglones sino se puede poner más de un producto. Una incógnita más. Siendo las 14 hs., me informan que si consigo las órdenes antes de las 16 hs. me las pasarían para llegar a la fecha de la QT. Cual maratonista me dirijo al Instituto a pedir que algún Dr. me haga el favor, encuentro en la recepción a la Dra. Roxana que entiende mi problema y me hace las recetas, se lo agradecí sinceramente, además le dejé una orden de consulta porque me pareció que correspondía. Al fin pude devolver el kit.
Tercera Sesión: Persuadida de cómo debían hacerme las recetas, entregué a la secretaria mis órdenes con un resumen de todo lo que debía poner el médico que llenara los formularios, para mi sorpresa fue Blajman quien hizo las recetas, en forma correcta.
Cuando llegó el día de retirar los remedios, tampoco estaba el kit, debí regestionar nuevamente en Iapos, ahora no tenían la excusa de que el médico por error no lo incluyera, luego de unos días me entregaron todo lo requerido.
Cuarta Sesión: En esta oportunidad Blajman no me puso en la receta el kit, pero me di cuenta en cuanto me la entregó y la secretaria se encargó que me colocara las palabras mágica (set de infusión), le apliqué resaltador y una llamada especial para que no olviden el kit.
A la semana me hablan de la farmacia para decirme que Iapos no accedió a darme las drogas porque yo ya había recibido el tratamiento completo. Imaginen mi desconcierto, que interés podría tener de hacerme más sesiones de las definidas por el oncólogo, estuve sin dudas más cerca de abandonar el tratamiento que de someterme a sesiones extras. Me puse a repasar las fechas y posibles errores y deduje que el problema estaba en las dos órdenes hechas por Lucas y Roxana, Iapos contaría órdenes en lugar de miligramos de droga. Al comunicarme con Iapos les explico el posible error, la empleada al parecer no sabía sumar, por sesión me daban 450 mg. y en esa oportunidad me dieron en una orden 150 y en otra 300 mg., por suerte esta empleada recurrió a otra que supo sumar y reconocer el error, prometiendo entregar las drogas, le insistí que no olvidaran el kit.
Un viernes a la noche, pasadas las 23 hs, llevé a Mau a un boliche dónde había puesto una barra con unos amigos, (no recomiendo a nadie emprender tal negocio, ellos alquilaron la barra pagando toda la temporada por adelantado y luego se ocupaban todas los viernes para recuperar la inversión y ganar algo. Los días viernes llovía y no tenían chances de abrir así es que trabajo gratis tres meses, solo recupero lo invertido), al volver pasé por la farmacia a retirar los productos para la última Quimio y OH SORPRESA, TAMPOCO vino el KIT. Desesperada y abrumada llegué a mi casa y busque el sitio web oficial del Laboratorio GOBBI NOVAG y me dispuse a enviarles mail a todas las direcciones de correo que figuraban en las páginas del sitio, explicando mis problemas y solicitando que tengan sentido común para incluir con el producto el kit, si bien yo pensaba que no sufriría más sesiones, lo pedía para otros pacientes que pueden tener que pasar por lo que padecí.
Grande fue mi conmoción cuando me respondieron el mail, a continuación copio la respuesta así como otro correo enviado por mí y la segunda respuesta del Laboratorio.
--- El jue 25-mar-10, S***** De Angelis <********s@gobbinovag.com> escribió:

De: S****** De Angelis <*******@gobbinovag.com>
Asunto: Paclitaxel + Kit
Para: *******@yahoo.com
Fecha: jueves, 25 de marzo de 2010, 16:50
Estimada,
mi nombre es S***** De Angelis y soy el Gerente de Marketing de Gobbi Novag. Antes que nada le agradezco que se haya tomado el tiempo para escribirnos el mail en el que nos detalla la situación. Le cuento que lo que dicta el sentido común está totalmente alineado con lo que usted escribe. Sucede que, aunque usted no lo crea, para entregar el producto con el kit de infusión, debemos registrar un producto nuevo. Es por ello que lo que hacemos es comprarlo y luego a través de nuestros representantes de ventas entregárselos a los médicos que así lo requieren (según la zona, algunos los precisan y otros no). Me pondré a investigar cual es la razón por la cual el profesional de la salud que la atiende a usted, no recibió dicho kit, el cual se encuentra en stock apuntando a evitar que un error como el que usted menciona se repita.
Nuevamente agradeciéndole el tiempo dispensado a ayudarnos a mejorar y quedando a su disposición por cualquier otra inquietud me despido.
Cordialmente
S****** De Angelis


El 29/03/2010 10:01 p.m., M**** C**** T**** escribió:

S*****:
Realmente me ha sorprendido muy gratamente que se tomara el trabajo de responder mi inquietud, lo cual renueva mi confianza en que existen profesionales que toman su trabajo con la seriedad e idoneidad que corresponde, especialmente quienes son gestores de algo tan sensible como la salud.
El oncólogo que me atiende y determinó este tratamiento es el Dr. C**** B*l****, del Instituto **** de la ciudad de Santa Fe, en realidad a él solo le he insistido solicitando que en las órdenes de medicamentos no se olvide de colocar el pedido del Kit, para poder por mi cuenta hacer los reclamos en cada oportunidad. En ese Instituto funciona la sección de Quimioterapia, una de las más concurridas de esta ciudad, que sería el lugar dónde el representante de ventas debería entregar los set para que dispongan de un stock en forma permanente.
Como mencione en el e-mail, personalmente no creo tener más sesiones, pero me resulta gratificante que otras personas no deban padecer esos interminables y agotadores trámites.
Con profundo agradecimiento lo saludo atentamente. M**** C****




--- El 30-mar-10, S***** De Angelis <********s@gobbinovag.com> escribió:

Estimada
todo lo que recibamos con ánimo constructivo es bienvenido en nuestra empresa, así que los agradecidos somos nosotros por darnos la posibilidad de mejorar nuestro servicio.
Cordialmente S******

En definitiva puedo deducir de toda esta historia que cuando inscribieron esta droga lo hicieron erróneamente y que el Visitador Médico de Gobbi Novag que trabaja en Santa Fe se tomó tremendas vacaciones en enero, febrero y marzo de 2010. No me pareció buena idea conocer el nombre de esa persona, para evitar generar rencores que no me harían nada bien, solo espero que el Laboratorio le dé un descomunal tirón de orejas (en mi forma de escribir se nota la moral mojigatona que me impusieron en el colegio Verna, de monjas), sino el tirón sería de una parte más sensible.

lunes, 12 de julio de 2010

Capítulo VIII: Segunda etapa de la QuimioTerapia: Paclitaxel

Las sesiones con esta droga fueron mucho más lentas, demoraban hasta 5 horas, me producían sueño, debía estar acostada siempre porque me mareaba durante su aplicación. Requiere tomar corticoides previamente para evitar reacciones adversas.
Pero lo peor se produce a las 48 horas, ataca médula ósea, así es que el dolor de huesos de la cintura para abajo es indescriptible, insoportable, tomé Ibuprofeno, Mar me inyectó Diclofenac y nada. Durante 4 días estuve muriendo de dolor, solo pensaba que si las 3 siguientes sesiones me producirían eso, renunciaría totalmente. Además me provocaba granos en la cabeza, ampollas, entumecimiento de pies, prurito, en fin, intolerable. No creo tener el umbral de dolor tan bajo, mi experiencia es que pasé dos partos con bebes de más de 4 kilogramos, sin gritar, en el primero tuve desgarros que exigieron 27 puntos, y no proferí grito de dolor alguno. También, ya casada, padecí meningitis y si bien los dolores de oídos y cabeza eran insostenibles, nunca necesité insultar o llorar desgarradoramente como en esta oportunidad.
El control lo tuve con el Dr. Lucas, un joven apuesto, al que le exprese mis problemas de dolor, me dijo con absoluta tranquilidad que se debió a que tomé poca cantidad de corticoides previamente, que bloquean los efectos en la médula ósea. Para ser sincera, debo decir que el Dr. Blajman olvidó recetarme corticoides y como la enfermera me había señalado que si me indicaba Paclitaxel debería hacer una premedicación, cuando busqué el recetario para la primera sesión le pregunté a la secretaria al respecto y ella habló por teléfono con alguien y me indicó la dosis de corticoides, dos pastillas de 4 mg. 12 horas y 6 horas antes de la QT. Lucas me indicó el doble.
A las 48 horas de la 6ta. sesión. 2da. de Paclitaxel, recordé a la madre y hermana del Dr. Lucas, mencionándolas cada cinco minutos, lo quería matar, el dolor era agobiante, insufrible, tomé cuanto calmante, analgésico, antinflamatorio encontré en mi casa y nada. Por supuesto fui al control convencida que me daban morfina o no me hacía la próxima sesión. Al tercer día mi cuñada me acercó unas pastillas de Klosidol y mejoré muchísimo, era la droga adecuada.
En esta oportunidad me atendió el Dr. Yonosen, en cuanto le conté mis dramas me receto Klosidol, es un opioide sintético cuyo mecanismo de acción central consiste en producir un bloqueo sináptico, a nivel del complejo Tálamo óptico - Lóbulo prefrontal, que constituye el centro de la percepción dolorosa y la reacción psicológica acompañante. Debía tomarlo ni bien terminara la sesión aún cuando los dolores se iniciaran a las 48 horas. Logré controlar el dolor muchísimo más. Desde entonces puedo decir que soy devota de San Klosiopio, no digo que me hice adicta, pero admiro muchísimo esta droga y llevo un blister en la cartera por las dudas, si me notan como “colocada” sepan disimular.
El control de la tercera sesión lo hice con la Dr. Roxana, me resultó agradable, insistió con iniciar la radioterapia en cuanto antes, al terminar la QT.
Finalmente transcurrió el tiempo y finalicé las 8 sesiones. Me sentía feliz y no veía la hora de ir al control, en este caso con el oncólogo titular ya reintegrado a sus tareas, solamente que me dieron el turno para un día un tanto lejano, debía transcurrir un mes y tres días. Me armé de paciencia, me dediqué a hacer una vida muy sana, comiendo verduritas, frutas y saliendo a caminar diariamente a la costanera, realmente es una hermosa zona de recreación, da gusto caminar por ella.
El día anterior a la consulta me suspendieron el turno porque el Dr. Blajman no estaría en la ciudad, me pasaron para el 6 de mayo a las 20 hs, once días después del turno acordado, además previendo que luego de un período de ausencia la consulta de las 20 hs, puede ser que se concrete a las 3 de la mañana, siempre y cuando ese día no juegue Colón (en algún momento explicaré esto). Tuve dudas si pedir un turno con otro médico, pero me pareció importante que la definición de los pasos a seguir, los haga quien tenía toda mi confianza. Tengo demasiadas dudas sobre todo lo relacionado con mi enfermedad como para sumar incertidumbres sobre el profesional. Seguiría aguardando…
En medio de mis sesiones con Paclitaxel rompe huesos, tuve un problemita que nada tuvo que ver con mi tratamiento, pero me afectó bastante, mi hijo Mau chocó con mi auto a una conductora que cruzó un semáforo en rojo destruyéndose ambos vehículos, por suerte salieron ilesos, viendo el estado de los autos, se puede decir que milagrosamente no tenían daños físicos. A Mau lo salvó llevar el cinturón, creo que en cierta forma nació de nuevo, como madre debo decir que nada más debe importar, solamente que él estuviera bien, la imbécil que cruzó en rojo sin luces ni cinturón de seguridad, por suerte quedó viva. Como soy muy previsora los 2 autos que tenemos tienen seguro contra todo riesgo, esto porque si bien nunca tuve algún siniestro, familiarmente tuvimos que afrontar varios que significaron la pérdida de 3 o 4 autos. Es increíble pero la compañía de seguros al no existir cámaras que filmen el suceso, para evitar juicios prefiere acordar culpas concurrentes, aunque me opuse a eso porque me parecía que la persona que violó tantas ordenanzas debía pagar, la compañía le pagó el auto y me pagó el mío, salvo una franquicia que debía hacerse responsable el seguro de la tonta. Hasta ahora no he podido cobrar, sigo haciendo notas de reclamos, enviando carta documento con abogado, etc.
Lo lamentable fue que durante dos meses no conté con el auto en el que me manejaba y debí hacer innumerables trámites en los seguros, vender mi auto como chocado, transferirlo, hacer todos los trámites, formulario 07, 12, 9999 etc. Finalmente como se vendió a una persona de Córdoba, hice la Denuncia de Venta, pero cuando debía retirarla me informaron que tenía una multa en Buenos Aires por manejar hablando por celular en el año 2007, siendo que yo compré el auto en el 2008 y el registro lo sabe porque tiene el legajo, pero vean, igual hay que pagar la multa, por Internet, intenté pagar aunque bajo protesta, pero según el Sistema no existía tal multa, hasta hoy no pude terminar el trámite, espero que el auto en Córdoba no se involucre en delitos o cosas raras. Esas son las cosas que me espantan de mi país. Quienes estamos dentro del sistema, pagamos todos los impuestos, cumplimos con todas las obligaciones podemos ir presos por inexplicables motivos y los que transgreden permanentemente se florean tranquilos por las calles y recibirán subsidios y premios hasta por tener relaciones sin profilácticos.

sábado, 10 de julio de 2010

Capítulo VI: Rumbo a la primera sesión de Quimioterapia.

Habiendo superado los tres meses desde la cirugía y sabiendo que lo ideal es iniciar la quimio como máximo a los 45 días de la misma. Yo la iniciaría 110 días después de la operación. Nadie podrá adjudicarme culpa de esto, porque no solo hice todos los esfuerzos por apresurar cada paso, sino que no existió un solo día en que no me ocupara de cada gestión, hablando por teléfono, yendo las veces que fuera necesario a cada lugar, inclusive molestando a personas para acelerar los trámites. Todo implicaba gastos de traslado, comunicaciones y tiempo de trabajo que luego debo devolver o tiempo personal de descanso o atención de mi familia.
Me indigna pensar en cuantas personas deben pasar por esto y que por carecer de recursos deben desistir, además sospecho que el stress que produce cada situación desagradable o conflictiva es más dañino que cualquier agente cancerígeno y lo que más me fastidia es que en cada paso hay personas con nombre y apellido responsables y culpables de desidia e indolencia y nadie castiga por hacer pésimamente su trabajo, ni tampoco les pesará en su conciencia porque para eso primero hay que contar con una.
Lograr conseguir las drogas necesarias para la quimio no fue tarea fácil. Nadie nos explica el mecanismo administrativo, lo aprendemos de tanto darnos la cabeza contra la pared.
La ficha que el médico confecciona para tratamientos prolongados se entrega en la farmacia, ésta la carga en un sistema de Iapos y es la obra social la encargada de la compra, la farmacia es un mero instrumento intermediador, ni siquiera tiene ganancias sobre esos productos, me relataron incluso que se les cobra el IVA y luego lapos se lo devuelve. Me cuesta creer este mecanismo, quizás obedece a un intercambio de favores que de alguna manera se paga, pero es una idea sin fundamento …
La compra de los productos demora 4 o 5 días, en mi caso pasaron 10 días y nada, hablaba por teléfono a la farmacia y me decían que hable a Iapos, al 0800, call center, para hacer el reclamo. MY GOOOOODDD!!!, traten de no usarlo, estoy convencida que buscan jóvenes con el más bajo coeficiente intelectual y les dan una serie de formulas para que lean recitando ante cada reclamo, me aseguraban que la farmacia compra los productos.
Finalmente recibo un llamado de la farmacia que tengo los remedios, me dirijo raudamente a buscarlos y noto que eran 6 frascos de dos drogas y las recetadas eran tres, les reclamo y me explican que ellos no saben nada, que hable a Iapos. Solo pensé más de la misma inoperancia…
Fui a la Obra social al sector de medicamentos y alguien que me pareció sabia un poco del tema me explica que Iapos los compra, la droguería los lleva a la farmacia, pero que el problema era que el Dr. pedía una droga de un laboratorio específico Doxo, que no había en existencia, estaban gestionando la Ciclofosfamida de otro Laboratorio. Esta droga viene en unos frascos tiene color rojo intensísimo y el prospecto señala que no deben ponerlo fuera de la vena porque provoca NECROSIS del tejido. WHOUUU!!!. Hay que hacerse de mucha valentía para dejar que te lo coloquen.
Como anécdota al consultar a la responsable de la QT, me dijo que no decía DOXO sino DOS frascos de la droga, que la letra del DR. es un poco confusa pero decía “dos”. A esta altura me parecía buena idea que hubieran reejecutado la obra del puente colgante, sería un buen lugar para arrojarme.
Finalmente me consiguen la droga y pido turno para la QT, de paso cuento que con la Clínica es imposible comunicarse por TE, si bien vivo a 10 Km., pierdo menos tiempo si voy personalmente.
Para mi alegría iniciaría la QT el 16 de octubre del mismo año en que fui operada, sentía ganas de festejar, pero a su vez temor por saber que me tenía que enfrentar a algo desconocido que provoca síntomas severos como descompostura de estómago, caída del cabello, inmunodepresión, etc…