Buscar este blog

viernes, 3 de septiembre de 2010

Capítulo XVII: Reunión de reencuentro con mis amigos

En oportunidad de hablar a mi trabajo con el Departamento que maneja las cuestiones de Recursos Humanos, conversando con la Jefa de Personal, Graciela, me sugiere que sería muy lindo que nos juntáramos algunas viejas amigas del entorno laboral, (no se debe interpretar mal, no dije amigas viejas) lo cierto es que me alegró su propuesta y accedí a participar de la reunión con mucho gusto.
A los pocos días me llama para confirmarme fecha y lugar, se llevaría a cabo el viernes 6 de agosto en un lugar llamado Costa Litoral, recibí varios llamados y mensajes de muchas amigas para confirmar que fuera, lo que me hizo sospechar que la reunión había adquirido cierta trascendencia y ganado importancia.
Ese día partí con mucho ánimo a buscar a Grace, para llegar al sitio previsto. Gratísima y emocionante fue mi sorpresa al ver tanta gente que aprecio sinceramente, participamos casi 30 personas, algunas recientemente jubiladas, otras ex compañeras que trabajan en diferentes lugares, todas vinculadas al mundo de la informática, mi primer y segundo jefe, fue una reunión muy amena y conmocionante para mí. Todos elogiaban mi condición, los kilos perdidos, el cabello corto, lo primero que me dijo Edgardo, mi jefe, fue que parecía María Marta Serra Lima por el corte de pelo, creo que me gustó más que lo dicho por mi hija, que me llamaba la Raulito. Pasamos muchas horas muy amenas y creo que todos estábamos emocionados por vernos, recordando momentos de únicos e inolvidables de con anécdotas e historias que compartimos: Me pareció muy halagador que la reunión me tuviera como excusa para unirnos en tan grato momento, incluso los que faltaron me mandaron sus cariños y explicaciones de su ausencia, Fernando el más joven del grupo paso con su bella esposa para estar un ratito juntos. Me hicieron un presente precioso, tres plantas muy bonitas, dos begonias y una estrella federal, me propuse cuidarlas y atenderlas para que mantengan mucho tiempo sus hermosas flores. Por suerte pude demostrar mi felicidad entregando un pequeño y humilde pero sentido presente a todos mis amigos, les obsequié una lapicera con una poesía:
Me sirve no me sirve (Mario Benedetti)
La esperanza tan dulce
tan pulida tan triste
la promesa tan leve
no me sirve
no me sirve tan mansa
la esperanza
la rabia tan sumisa
tan débil tan humilde
el furor tan prudente
no me sirve
no me sirve tan sabia
tanta rabia
el grito tan exacto
si el tiempo lo permite
alarido tan pulcro
no me sirve
no me sirve tan bueno
tanto trueno
el coraje tan dócil
la bravura tan chirle
la intrepidez tan lenta
no me sirve
no me sirve tan fría
la osadía
si me sirve la vida
que es vida hasta morirse
el corazón alerta
si me sirve
me sirve cuando avanza
la confianza
me sirve tu mirada
que es generosa y firme
y tu silencio franco
si me sirve
me sirve la medida
de tu vida
me sirve tu futuro
que es un presente libre
y tu lucha de siempre
si me sirve
me sirve tu batalla
sin medalla
me sirve la modestia
de tu orgullo posible
y tu mano segura
si me sirve
me sirve tu sendero
amigo, compañero

Otras poesías que me gustan mucho del autor uruguayo:
Credo (Mario Benedetti)
De pronto uno se aleja de las imágenes queridas amiga
quedas frágil en el horizonte
te he dejado pensando en muchas cosas
pero ojalá pienses un poco en mi
vos sabés
en esta excursión a la muerte que es la vida
me siento bien acompañado
me siento casi con respuestas
cuando puedo imaginar que allá lejos
quizá creas en mi credo antes de dormirte
o te cruces conmigo en los pasillos del sueño
está demás decirte que a esta altura
no creo en predicadores ni en generales
ni en las nalgas de miss universo
ni en el arrepentimiento de los verdugos
ni en el catecismo del confort
ni en el flaco perdón de dios
a esta altura del partido
creo en los ojos y las manos del pueblo
en general
y en tus ojos y tus manos
en particular.

La gente que me gusta (Mario Benedetti)
Me gusta la gente que vibra, que no hay que empujarla, que no hay que decirle que haga las cosas, sino que sabe lo que hay que hacer y que lo hace.
La gente que cultiva sus sueños hasta que esos sueños se apoderan de su propia realidad.
Me gusta la gente con capacidad para asumir las consecuencias de sus acciones, la gente que arriesga lo cierto por lo incierto para ir detrás de un sueño, quien se permite, huir de los consejos sensatos dejando las soluciones en manos de nuestro padre Dios.
Me gusta la gente que es justa con su gente y consigo misma, la gente que agradece el nuevo día, las cosas buenas que existen en su vida, que vive cada hora con buen ánimo dando lo mejor de si, agradecido de estar vivo, de poder regalar sonrisas, de ofrecer sus manos y ayudar generosamente sin esperar nada a cambio.
Me gusta la gente capaz de criticarme constructivamente y de frente, pero sin lastimarme ni herirme.
La gente que tiene tacto.
Me gusta la gente que posee sentido de la justicia.
A éstos los llamo mis amigos.
Me gusta la gente que sabe la importancia de la alegría y la predica.
La gente que mediante bromas nos enseña a concebir la vida con humor.
La gente que nunca deja de ser aniñada.
Me gusta la gente que con su energía contagia.
Me gusta la gente sincera y franca, capaz de oponerse con argumentos razonables a las decisiones de cualquiera.
Me gusta la gente fiel y persistente, que no desfallece cuando de alcanzar objetivos e ideas se trata.
Me gusta la gente de criterio, la que no se avergüenza en reconocer que se equivocó o que no sabe algo.
La gente que, al aceptar sus errores, se esfuerza genuinamente por no volver a cometerlos.
La gente que lucha contra adversidades.
Me gusta la gente que busca soluciones.
Me gusta la gente que piensa y medita internamente.
La gente que valora a sus semejantes no por un estereotipo social ni como lucen.
La gente que no juzga ni deja que otros juzguen.
Me gusta la gente que tiene personalidad.
Me gusta la gente capaz de entender que el mayor error del ser humano es intentar sacarse de la cabeza aquello que no sale del corazón.
Con gente como ésa, me comprometo para lo que sea por el resto de mi vida, ya que por tenerlos junto a mi me doy por bien retribuido.

Que placer me da compartir estas palabras tan bellas y sentidas!!.

jueves, 2 de septiembre de 2010

Capítulo XVI: Final del tratamiento

Una vez concluido el tratamiento de radioterapia, debí visitar a mi oncólogo titular, me refiero al Dr. Blajman, había sacado turno para el día 27 de julio, pero unos días antes me lo pasaron al día 26 debido a que el Dr. debía ausentarse de la ciudad, por una información publicada en la web sospeché que concurriría a la 4ta. Conferencia de Cáncer de Pulmón, siempre es alentador para los pacientes que los profesionales participen de jornadas de capacitación, vinculadas a enfermedades sobre las que la ciencia hace permanentes descubrimientos, sería lamentable que teniendo una especialidad tan delicada no se actualizara y por eso es, posiblemente, un profesional tan reconocido y valorado en el ambiente.
Lo cierto que el mismo día que mi hermano Cardo cumplía años, debí visitar a este Dr., si bien tenía turno a las 16 hs, debía sospechar que pasaría la tarde aguardándolo, con paciencia me armé de un libro para leer en la sala de espera, así fue que a eso de las 19 hs. me hizo pasar, pero como siempre estando dentro del consultorio, debí continuar aguardando por más de una hora para que me atienda, el celular del Dr. ardía de llamadas, pacientes que le hacían consultas, a todos le explicaba que viajaría esa noche, finalmente pudo atenderme, como siempre muy amable y gentil, se sorprendió de verme con mucho menos peso, tomó nota de mi peso, en rojo lo remarcó diciéndome que lo señalaba especialmente, me dijo que yo había realizado muy bien las cosas, felicitándome, en realidad creo que no tenía otra opción, luego de algunas bromas me hizo la revisión de rutina, palpando ganglios y mamas. Le solicité que responda algunas dudas que tenía, como siempre me señaló que lo haría con gusto, hace tiempo que me preocupa saber datos estadísticos de recidivas o metástasis para casos parecidos al mío en cuanto a edad, antecedentes, dimensión del tumor, axila negativa, etc. Lamentablemente su idea es que es mejor que no me preocupe por eso, no quiso darme las estadísticas que yo buscaba, me aconsejó que no busque en internet, que no me servían de nada, le manifesté que no me convencía, que yo creía que era necesario saber, me dijo que yo era muy “pensativa”, creo que quiso decir otra cosa, me indicó que él me haría los controles que son protocolares cada tres meses, que incluso no era necesario que viera al oncólogo radioterapeuta, que él seguiría mi caso, que está todo controlado. Si bien confío en él, de manera casi obsesiva, presumo que mi mente no quedará tan tranquila como quisiera, hay algo que escapa a mi racionalidad, deseo saber al menos cuales son las chances, según las probabilidades, de hacer recidivas. Intentaré en la consulta de setiembre reiterar mis inquietudes, estoy seguro que si hay alguien con capacidad para contestarme con cierta veracidad por conocimiento y experiencia, es él. Luego de hacerme la orden para análisis con fecha setiembre, se despidió como siempre con mucho afecto, le dije que antes de salir debía abrigarme y saqué de mi bolso un gorro de color rojo intenso con un borde negro, al verlo se sintió conmovido, graciosamente me dijo que esos colores lo motivaban, eran los colores del club del cual es fanático, lamenté no poder regalárselo porque era muy caro a mis sentimientos ya que lo había tejido mi hija Mar. Me sentí un poquito incómoda con esa situación finalmente me despedí con el compromiso de vernos en el control de setiembre.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Capítulo XV: Primer Aniversario del mal, continuando con la radioterapia

Llegado el 8 de Junio, ha transcurrido un año desde que me detectara el tumor e iniciara este proceso, estas páginas que escribo me dan la pauta que he dedicado un año de mi vida a esto, pero no estoy arrepentida, he realizado algunos cambios que me agradan y ayudan a sentirme mucho mejor. Como creo haber mencionado anteriormente, he formulado mis prioridades con otras ideas, disfruto de la compañía de mis amistades, me reúno con quienes aprecio, escucho música, veo cine, incluso me hago tiempo para el teatro que siempre he dejado de lado, me agrada caminar todos los días por la costanera, es reconfortante y me ayuda a despejar mi mente, solamente me falta energía para tomar una determinación, creo, la más importante, es una decisión que estoy postergando, aún cuando ya está tomada, me falta concretarla. No escribiré de que se trata, solamente lo podré narrar cuando lo haga efectivo y real.
Estoy en la 5ta sesión de rayos y por suerte va todo bien, creo que no aclaré que debo estar en la zona sur de la ciudad a las 7 de la mañana, yo vivo en el límite norte de la misma, como tengo problemas para conciliar el sueño, me viene bien despertarme antes de las 6 de la mañana, a pesar que son días de intenso frío, lo prefiero así, me rinde más el día para hacer las cosas que quiero. De paso mi madre aún cuando regreso está dormida y no debo llamar a nadie para que la cuide.
He transcurrido ya por 8 sesiones de radioterapia y no tengo síntomas de importancia, al menos no creo poder adjudicarle a los rayos algunas molestias en el estómago, cierto cansancio y trastornos de sueño, creo que son efectos residuales de la QT.
Tampoco puedo adjudicarle a los rayos mi fastidio por el inicio del mundial de fútbol, si bien me gusta este deporte, me atrae el entorno, el césped, el colorido, me entusiasmo cuando un jugador hace jugadas eliminando a su oponente, no soy tan fanática como para ver por TV tantas horas de lo mismo, además me parecen estúpidos muchos de los comentarios de la mayoría de los pseudoperiodistas, como cuando analizaban con toda seriedad que como en 1978 ganó el Oscar a la mejor obra extranjera, una película argentina y la selección de nuestro país ese mismo año ganó el mundial, en el 2010 se repetiría ese doblete, mi mente no entiende que puedan usar tanto espacio de TV y prensa escrita para hacer una deducción tan sin sentido, no le encuentro relación alguna, si un jurado votó por una película muy interesante como podría eso influir para ganar un mundial de fútbol, además si se ganara el mundial sería por méritos de los jugadores y del equipo técnico que selecciona y arma la estrategia del equipo. En realidad durante un mes estaremos expuestos a escuchar tanto disparate, además hay un sinfín de actividades que parecen paralizarse por el mundial, si bien puede ser atractivo para algunas personas, no tiene porque detenerse el mundo para ver rodar una pelota, yo respeto el deporte, pero debe ser tomado como algo recreativo, una diversión, no la única razón de vida y menos otorgarle esa seriedad grandilocuente que acostumbran los medios, hay excepciones, creo que Gonzalo Bonadeo es un poco más sensato, me gustan algunos comentarios, por ejemplo lo ví cuando visitaba una reserva dónde se puede jugar con chitas, tocarlas y acariciarlas, siempre menciona detalles interesantes, que no tienen que ver con el fútbol, como su visita al Museo Nelson Mandela, que fue muy interesante.
Si pudiera soportar estar horas mirando el TV, tomaría nota de todos los disparates que dicen, para documentarlo, pero me parece demasiado sacrificio, me gustaría que alguien lo hiciera y publicara las notas, (que vivilla!!).
De todo lo publicado sobre este deporte tan popular lo más interesante que pude apreciar fue la charla que tuviera Santo Biasatti con Eduardo Galeano, este escritor uruguayo es fanático incondicional del fútbol, escribió entre otras cosas: El fútbol a sol y sombra, como yo lo admiro mucho mantuve mi interés en el programa y para mi sorpresa fue muy agradable, Galeano dio datos que nunca se escuchan en los medios, como ser que Uruguay fue el primer equipo de fútbol que hizo participar a jugadores negros, gracias a uno de ellos ganó un mundial, lo increíble fue que Chile presentó un reclamo porque había participado un negro en el equipo, aduciendo que sería africano, según Galeano su pequeño país, casi despoblado, tiene una trayectoria de triunfos en competencias internacionales de este deporte que ningún país supera. Según su criterio, si a un uruguayo no le gusta este juego deberían sacarle el pasaporte, algo exagerado no?. También aclaró que si bien en equipos como Alemania, Inglaterra participan negros, fuera del fútbol la discriminación sigue existiendo. Relato también sus discusiones con un gran escritor Osvaldo Soriano, también amante del fútbol, que cuando él estaba escribiendo el libro sobre este tema, le insistía en que pusiera que el máximo goleador fue Sanfilippo, jugador de San Lorenzo, del cual era hincha fervoroso, pero en realidad no era un dato objetivo, Galeano le dio ese título a Enrico, Soriano no se perdonaba el no poder convencerlo.
De paso habló de sus maestros Onetti y Benedetti, dos figuras de la literatura uruguaya, mencionado la generosidad de quienes fueron sus maestros. Al morir Mario Benedetti Galeano autor del célebre libro "Las venas abiertas de América Latina", insistió en no querer "palabrear" el dolor y prefirió expresarlo a través del "silencio". "Los amigos lo llevamos dentro", se limitó a añadir el escritor, quien al ser preguntado por los medios locales también manifestó: "¿Qué puedo decir? El dolor se dice callando".
Recordó la importancia del silencio y señaló lo dicho por un amigo,…”lo dicho o escrito solo debe ser si es más importante que el silencio”. Sostuvo que en su caso si consideraba que no lo era lo rompía, al menos tuvo la dignidad de decir quizás no era mejor, pero valía el intentarlo.
Siguiendo con el fútbol aprovecho la oportunidad para mencionar que el Dr. Blajman, el más prestigiosísimo y renombrado médico oncólogo de mi ciudad y zona de influencia, es fanático del Club Colón. En una oportunidad mientras me atendía a las 2 de la mañana, porque había suspendido los turnos del día anterior para viajar a Bs. As. a ver el partido disputado entre Boca y Colón, que saliera cero a cero, me mencionó esto, sin pensar le dije que no comprendía cómo podía ser que una persona tan inteligente sea fanática de algo tan poco interesante, de inmediato me arrepentí de lo dicho, lo cierto es que no tenía ningún derecho a opinar al respecto, él amablemente me explicó que era su forma de desconectarse de los problemas, un cable a tierra, me pareció lógico, solamente que dado los tristes e infelices resultados del Club de sus amores a lo largo de cada campaña, no me imaginaba como le podría significar una descarga, evidentemente este hombre nació para sufrir. En fin, el instinto de conservación de la especie humana se está perdiendo lenta e inexorablemente.
Como anécdota, comento que el viernes el Instituto fue robado por ladrones que ingresaron a las 6 de la mañana, rompiendo un vidrio lateral, como el local tiene alarma solamente se apropiaron de un monitor de la PC de la secretaria, dejaron el resto del equipo, la empresa de seguridad alertó a la policía, pero no se presentó en el lugar en ningún momento, el encargado del local alertado por la empresa llegó cuando los intrusos ya no estaban. Pensaba que yo también pagaba un servicio de alarma y estoy a varios kms. de la seccional de policía, si no concurrieron a este lugar que dista unas pocas cuadras de la seccional, imagino que no hay chances que se acerquen a mi casa si fuera asaltada y me temo que el ruido de la alarma ya no inquieta a ningún ladrón, al parecer ellos saben perfectamente que la policía no se hará presente.
Respecto al tema de la Inseguridad en nuestro país creo que es el resultado de políticas nefastas, de la falta de trabajo y educación, de los programas sociales que entregan dinero a personas saludables sin exigir retribución laboral alguna, lo que destruyó la cultura del trabajo de una manera pavorosa. Luego de haber participado en asociaciones cooperadoras durante más de 20 años, puedo asegurar que la comunidad ha empeorado notablemente en estos aspectos, precisamente trabajé en forma ad-honorem presidiendo la cooperadora de un Jardín de Infantes, hoy oficializado, provincial, de acceso libre y gratuito y luego en el mismo tipo de organización del Centro de Salud de mi barrio, en ambos casos inicié mi gestión sin que tuvieran local propio, alquilando a mi nombre los locales y luego de muchos esfuerzos logramos que el estado provincial aportara lo necesario para la construcción de los edificios, lo que garantizó el futuro de esos organismos. Esta actividad me permitió conocer la comunidad en profundidad y con el correr del tiempo observé con estupor y pesadumbre la degradación de valores como honestidad, amor propio, dignidad, decencia, honradez, son virtudes cuya ausencia impactan notablemente en la calidad de toda la sociedad, generando personas marginales para quienes su vida no tiene valor y por propiedad transitiva, la vida de cada individuo tampoco vale nada, pudiendo ser segada para obtener unas monedas. De paso comento que al igual que renuncié a estudiar en la facultad, decidí renunciar a la Cooperadora, convocando a elecciones y cediendo mi puesto y el de las personas que me acompañaron tantísimos años, a un nuevo grupo de personas que se hicieron cargo de la ONG.
El día lunes 14 de junio luego de rayos, me avisaron que debía verme el médico, es una rutina, una vez por semana a todos los pacientes los debe controlar uno de los tres médicos del Instituto. En mi primer control me atendió el Dr. Marcelo, solamente leyó mi ficha y me comentó que el próximo lunes me pediría análisis, que aún no tenía sentido que me revisara dado el poco tiempo de sesiones que me fueran aplicados. Sin más pasé el primer control, fue como un anticipo.
El martes empecé a sentir alguna molestia en mi pecho, especialmente en el pezón, noté cambios de color y turgencia, también algo de dolor en la mama, como si estuviera algo inflamada, no sé si debe a la radioterapia, mañana lo consultaré con los técnicos, de lo contrario deberé aguardar hasta el lunes próximo que tendré el control con el médico.
Según el técnico los síntomas se deben a la radioterapia exclusivamente. Así es que debo serenarme y pensar positivamente.
Habiendo transcurrido más de la mitad del tratamiento debo decir que me siento muy bien, no se compara con los efectos que produce la QT, si bien los recuentos de globulillos no dan muy bien, no me afecta mucho en mi cuerpo, solo tengo alguna molestia leve en la mama afectada y algo de cansancio. Sigo con los pies entumecidos, pero estoy muy bien de ánimo.
Hoy llevo 27 sesiones de radioterapia, solamente tengo un leve enrojecimiento de la mama, algo de dolor en el pezón, pero nada que no pueda soportar, me tocaba el control médico, pero pasaron dos horas y unos 20 pacientes aguardando la llegada del profesional que nunca llegó. Me impresionó mucho que un paciente sufriera una descompostura mientras esperaba, se puso rígido y según quien lo acompañaba convulsionaba, increíblemente no había ningún médico que lo pudiera atender, la secretaria llamó un servicio de emergencia que se hizo presente luego de 30 minutos y finalmente el paciente fue llevado en la ambulancia. Quedamos todos los presentes un tanto shockeados, es imposible no relacionar este triste acontecimiento con uno mismo.
Llegué a la sesión 36 finalmente, siento que terminé una etapa, me siento muy bien anímicamente, pensaba retomar mis actividades laborales pero el Médico radioterapeuta me dijo con total convencimiento que bajo ningún punto de vista debía trabajar, que era necesario que me tomara 30 días de descanso, me sorprendió mucho esta determinación pero no voy a contradecirlo, presumo que tiene algún fundamento, en 30 días debo volver a ser controlada por él, también debo ver al Dr. Blajman en unos pocos días, no entiendo para que me deben seguir controlando por las radiaciones, al parecer siguen actuando, pero no creo que con un examen a simple vista puedan detectar algo, quizás sea mi ignorancia, pero no estoy muy convencida y no me gusta mucho recorrer médicos sino es estrictamente necesario, haré la consulta pertinente al oncólogo.
Ya avisé en mi trabajo que me tomaría 30 días más, reconozco que siento cierto pudor, sé que es lo que me corresponde pero igual no me acostumbro a estar tanto tiempo sin trabajar, la jefa de personal es muy amable conmigo cada vez que me comunico, igual mi jefe que me mandó un mail para el día del amigo, me reconforta mucho sentir el sincero aprecio que me dispensan, al igual que mis amigas para las que no me alcanzan las palabras para expresar lo fantásticamente bien que me hacen sentir, recibo permanentemente muestras de cariños y amistad que me gratifican muchísimo.

viernes, 23 de julio de 2010

Capítulo XIV: Radioterapia

El miércoles 19 de mayo visité el Instituto dónde seré sometida a la radioterapia, la técnica es para todos igual, una primer consulta en la que llevamos todos los estudios realizados, el especialista analiza y define las sesiones, en una segunda consulta que en mi caso será el 31 de mayo próximo me realizarán una simulación de la radioterapia y se marca la zona ha radiar, con tinta china, indeleble imagino, al día siguiente se inicia la radiación, que en mi caso será de 7 semanas consecutivas de lunes a viernes. Entre cada semana nos ve un médico para evaluar la marcha. Al finalizar deberé volver a ver al Dr. Badman.
En la primer consulta me atendió el Dr. Venanqui, fue muy amable, previamente le había tenido que dejar a su secretaria mi carpeta con todos los estudios, graciosamente en la carpeta tenía cosas personales que no debí dejar allí, como ser fotos de mis hijos, de Paloma y Remo (el perro de la casa), y todo lo relacionado al tratamiento de Lavenna. A esa altura me fue imposible separar las cosas, no sé que habrá pensado, pero antes que yo entrara había visto todos los folios.
Me revisó como siempre lo hacia el oncólogo, es una sesión rápida de masajes de mamas, cuello y axilas. Luego me hizo una serie de preguntas, como ser que operaciones tuve, enfermedades, partos, etc. y pasó a explicarme claramente en qué consistiría el tratamiento, que no era doloroso, que cada cuerpo reacciona diferente respecto de la piel no a todos le produce quemazón, pero me aconsejó no usar corpiños durante el tiempo que dure el tratamiento.
Me sugirió que no aumente de peso, había logrado luego de mucho esfuerzo entrar en el rango permitido por las máquinas, me aseguró que si aumentara de peso no podrían hacerme los rayos. Me costó mucho llegar pero me sentí muy bien de poder hacerlo y también pensé en cuantas personas deben estar limitadas y no deben poder recibir este tratamiento, no pude averiguar cuál es el límite en otros lugares o países.
Me restaba aguardar al 31 de mayo, es decir 62 días después de la última sesión de QT, mientras tanto seguiría con mi tratamiento para continuar adelgazando, me falta mucho para llegar a mi peso saludable, debo tener mucha perseverancia, espero lograrlo.
Llegó el día esperado, mi primer experiencia en esto de la radioterapia, llegué a las corridas al horario previsto, antes debimos pasar con mi hija Mar por la Bioquímica para que se haga unos análisis, como no le encontraba venas nos demoró más de lo pensado. No hay nada peor que una joven de mal humor a quien la pinchan varias veces para encontrar venas, en ayunas y por la mañana temprano.
Realmente son puntuales, a los 5 minutos de entrar un técnico me buscó en la sala para conducirme al lugar dónde se encontraban los aparatos, me habían informado que harían una simulación y me marcarían la zona con unos puntos tipo tatuaje. Me acordé que el día anterior había chateado con una compañera de trabajo, Patricia, que al saber lo de la simulación me dijo que le recordaba al operativo de escrutinio que tantas veces hicimos, también me recomendó no apurar mi regreso al trabajo, al parecer las cosas no estaban muy bien, en verdad a esta altura ya no extrañaba mi rutina de 32 años, más bien me preocupaba encarar de nuevo mis obligaciones sabiendo que habría migraciones de los Sistemas Operativos, lo que implicaría hacer cursos, estudiar e implementar lo nuevo, estando a unos 5 años de la jubilación, sinceramente no me producía placer ni fascinación alguna pensar en mi retorno.
Lo primero que me señaló el técnico es que debía desvestirme de la cintura para arriba completamente, incluyendo mi pañuelo de la cabeza y mi cadena. No sé que me produjo más pudor si mostrar mis pechos desnudos o mi cabeza con un incipiente y triste cm. de pelo, aunque parezca mentira me sentía muy incómoda por descubrirme. Me hizo acostar en una camilla muy dura, apoyando mi brazo derecho hacia arriba en un soporte de metal, girando el cuello hacia el lado contrario y sugiriendo que no respire profundamente, ni me mueva, ni hable, ni tosa, ni estornude. Que fácil!!! Luego de los primeros 5 minutos la posición resulta dura de mantener, se me acalambraban pies y manos, recuerdos que me dejara el malbendito paclitaxel, los dedos de los pies se me torcían hacia arriba, a los 15 minutos me quería morir. De cualquier forma traté de guardar la calma, pensaba en lo maravilloso que es el mar, su arena, el paisaje de una isla.
Junto al técnico trabajaba el Dr. Venanqui, se dictaban números de abscisa y ordenada, 30 de x, 27 de y, corregían, hacían girar el aparato que me apuntaba, también se movía la camilla hacia los lados y hacia arriba o abajo, luego el Dr. me marcó con un fibrón la zona afectada, cuando creí que terminaban, no estuvo de acuerdo con las imágenes y borró las marcas hechas en mi cuerpo para empezar de nuevo la tarea, en ese momento ya no podía pensar en nada para distraerme, solo cómo hacer para huir. Finalmente el técnico me hizo unos tatuajes con una aguja, sentí cada pinchazo y vi algo de sangre, no podía entender a quienes se hacen tatuajes como soportan eso en lugares muy sensibles y con el único motivo de lucir más bellos, según su criterio, el que no comparto en absoluto. Me he negado sistemáticamente a que mis hijos se hagan tatuajes, se los he prohibido terminantemente, ahora que me tocó pasar por esto tan simple, creo que ellos en realidad no se los hacen por temor al dolor.
Al concluir la tarea se acercó el Dr. para decirme que me había portado muy bien, (casi no me costó nada …) y que tuvo que corregir para tener más precisión, que debía ser perfeccionista. El técnico me dio un turno para dos días después para verificar las placas y al otro día recién comenzarían a radiarme. Generalmente creemos que todo será más rápido, pero los tiempos de los institutos y profesionales, son muy diferentes a los anhelados por nosotros, los impacientes.
Llegó finalmente el día de mi primera experiencia en esto de los rayos, hacía mucho frío y para llegar tuve que atravesar la ciudad cubierta de una densa y oscura neblina, me atendieron puntualmente a las 7:10 hs. de la mañana, una jovencita es la responsable de ubicarme en la camilla y aplicarme la radioterapia, es muy rápido y exento de dolor o molestias, me alegro muchísimo que fuera tan simple.
El viernes transcurrí por mi tercera sesión, hasta aquí no tengo síntomas adversos, Genial!!! Al salir acordé con Conrado, un sobrino de mi esposo, para ayudarlo a presentar un reclamo en una empresa de seguros porque tuvo un siniestro, una mujer abrió la puerta de su Renault Stepway justo cuando el pasaba por allí, recibiendo un buen golpe y arruinando su bicicleta, dada mi experiencia en siniestros, que en verdad nunca me tuvieron como protagonista, por suerte, pude ayudarlo. Anduve toda la mañana en el auto haciendo trámites y no sentí ninguna molestia, espero seguir así.
Por la tarde tuve consulta con el médico del Instituto Lavenna, Rubén me atendió muy diligentemente, me sorprendió un tanto encontrar en él a un profesional tan seriamente preocupado por el cáncer que padezco, me sugirió seguir con mi tratamiento pero aguardar a terminar los dos meses de radioterapia, para luego ajustar mi dieta, levantó mi ánimo diciéndome que realmente observaba que estaba haciendo las cosas muy bien, que siguiera así. Le aclaré que pensaba que mi participación de los grupos terapéuticos no debía incluir el tema de cáncer de mama, no porque fuera tabú sino porque no correspondía dar importancia alguna a eso, en ese ámbito. Respetó mi punto de vista. En realidad detesto tomar protagonismo por padecer una enfermedad, en los grupos debemos limitarnos a tratar la obesidad y sus implicancias, no me gusta ver miradas de pena o lástima, no sé si es orgullo, pero trato de hacer lo posible para que no sepan de esto. Siempre digo a mis amigas que mi cáncer no me provoca dolor o molestias, solo tengo que resistir el tratamiento de la enfermedad pero lo que me pone más fastidiosa es la gestión vinculada a ésta. Rubén tomó mis medidas para comparar las tomadas por la doctora que me vio en primera instancia, si bien en un mes bajé solo 5 kilos, las medidas bajaron muchos cms. por ejemplo mi muñeca disminuyó 8 cms. de diámetro. Es mucho no?
Le prometí a Rubén seguir en la misma senda y verlo en un mes. Por mi bien espero descender más y sentirme mejor conmigo misma, realmente me he abandonado inexplicablemente durante muchos años, poniendo como prioridades al trabajo, la familia, las obligaciones, sin darme cuenta que sin salud nada de eso importa, y para mi familia, que si me importa, sería una dolorosa carga muy pronto de seguir tan fuera de mi peso.
El lunes volví a la radioterapia, la jovencita que me irradia me sugirió algunos cuidados, usar desodorante sin alcohol, no depilarme con cera la axila, usar maizena, como en la época de las abuelas, mantenerme seca para no ampollarme, a medida que pasen los días iré notando cierta quemazón, espero no sea tan intensa. Debo reconocer que tengo suerte de hacer este tratamiento en plena temporada invernal, al fin una buena provocada por las demoras y contramarchas, deberé reconocer como acertado eso de … no hay mal que por bien no venga… siempre lo vi demasiado optimista a este dicho, error, error. De paso me he pescado un hermoso resfriado, ni en el peor momento de la QT con menos de 3000 globulitos blancos me agarré tamaño resfrío, pero como sabemos dura 7 días sin consulta médica y una semana consultando algún experto profesional. Solo debo poner empeño en no estornudar cuando me este irradiando con electrones, positrones, protones o como se llamen.

lunes, 19 de julio de 2010

Capítulo XIII: Rumbo a la Radioterapia

Seguiría aguardando… Esto decía unos capítulos atrás cuando comentaba mis intenciones de ser atendida por el gran Blajman, desde hoy lo llamaré Dr. BADMAN, es mi pequeña venganza por hacerme sufrir tanta espera para que una vez acabada la QT pueda proseguir el tratamiento anticanceroso. Todos los especialistas sostienen debe ser emprendido cuanto antes parta matar las células degeneradas, tal cual, el 4 de mayo a dos días de tener que ser atendida por él para definirme los pasos a seguir, mientras caminaba por la Costanera, mi hijo me avisa que recibió una llamada para postergar mi turno al día sábado 8 de mayo alas 11 hs, es decir que lo veré, espero, habiendo pasado 38 días de mi última sesión de QT, a eso deberé sumar los días que pasarán hasta que el nuevo profesional, Radioterapeuta, me dé turno y me asigne un día y horario para iniciar el bombardeo, calculemos con optimismo 50 días.
Llegó el sábado 8 de mayo, no es común que una Clínica privada esté abierta un día sábado, pero tratándose de Badman todo es posible.
Por supuesto había muchas personas en la espera, incluso una secretaria, en otra oportunidad un día sábado no tenía secretaria debiendo arreglárselas solo con las carpetas de cada paciente y llamando a cada uno personalmente. Como siempre luego de hacer espera en la sala, pasamos de a tres pacientes al primer piso, el Dr. atiende en dos consultorios, conversaba con otra paciente quien me contó su historia, ocurren cosas sorprendentes, luego la detallaré en el capítulo de casos increíbles. Cuando me hace pasar al consultorio lo noto de buen humor, me sorprende diciendo ¡Que linda se te ve, que bueno el peinado!. No he logrado descubrir cuando habla en serio y cuando en broma, en general no es de hacer muchos comentarios y aún no lo conozco como para descifrarlo. Yo con el crecimiento incipiente de mi cabello usaba, aún, un pañuelo con extensiones añadidas. Antes de ir al otro consultorio, me agradeció el libro que le regalé hace 5 meses, con motivo de las fiestas, en realidad se lo había dejado a la secretaria y nunca supe siquiera si había llegado a su manos, era un libro de un autor que aprecio mucho, Eduardo Galeano, en realidad el día que tenía que retirar una orden para la QT, decidí pasar primero por una librería a comprarme un libro para disfrutar en mi obligadas vacaciones, pido que me muestren las obras de Galeano y casualmente la dueña de la librería era fanática de este escritor uruguayo, me cuenta que había superado un cáncer de pulmón y que se lo veía por TV en muy buen estado, era maravilloso escucharlo, sobre todo sus comentarios sobre las mujeres en el transcurso de la historia, no es para nada machista, le mencioné que tenía 70 años y realmente estaba muy bien, ella dudo de esta edad pero buscando en las contratapa de los libros pudo confirmarla. En ese momento me pareció bueno comprar un libro para regalarle al oncólogo que me trataba, recordando sus palabras acerca de que se operaría el tobillo y estaría muy aburrido, yo le sugerí que se dedicara a entretenerse leyendo o viendo películas, me pareció buena idea acercarle algún texto. Así fue que al buscar la orden de medicamentos, le dejé el libro, no sin cierta vergüenza, suponía que recibiría muchos regalos para las fiestas, de allí que me sorprendió muchísimo que se acordara del presente habiendo pasado casi 5 meses.
Luego de unos 15 minutos regresó para atenderme. Como siempre leía atentamente la carpeta de mi caso, me preguntó si terminé con el Paclitaxel, imaginaba mis dolores, se sorprendió que no me hubiese visto otro oncólogo después de la última QT, le aclaré que cada vez que me suspendían el turno con él, pensaba en pedir con otro profesional pero que no ganaba tiempo para nada. Me dijo que era necesario que empezara la radioterapia cuanto antes, que me derivaría a otro Instituto y al terminar volviera con él. Miró atentamente mis análisis, y me reviso como siempre, a pesar de mi sugerencia de que podíamos obviar esa revisación, yo podía hacerla sola, pero él insistió, haciendo algunas bromas sobre los 20 kg. que perdí y que como no le permitiría revisarme justo ahora que tenía menos kilos.
Le dije que me diera tiempo para hacerle algunas preguntas, accedió, pero cuando vio mi lista de consultas se espantó un tanto, igual me respondió amablemente, no le quedaba alternativa, pude sacarme algunas dudas, me recetó un complejo de vitaminas B para mejorar los pies entumecidos, me explico que tenía daño en los nervios periféricos gracias al clitaxel. Precisamente ese síntoma me preocupa mucho porque me impide conducir adecuadamente, he perdido la sensibilidad en la planta de los pies, lo cual dificulta las maniobras al no sentir los pedales del auto, si bien uno maneja de memoria, en mi caso en medio del proceso, cambié de auto y me cuesta mucho, si empeorara deberé dejar de conducir, lo que modificaría considerablemente mi independencia. Una vez más me hizo una broma, que por favor le avise por dónde andaría manejando para no encontrarme, me dio ganas de decirle que se lo debía al malbendito que él me recetara pero callé. Respecto a otras consultas, como en qué momento hacerme un control con una mamografía, me pidió que no me apurara, que primero termináramos los tratamientos. Otra de las dudas era si podía ya considerarme menopausica, pero me señaló que en absoluto, que las drogas me provocaban amenorrea, que me cuidara porque podía no estar verdaderamente en la menopausia, yo creía que era definitivamente así, veremos que sucede. Respecto a mi preocupación por transferir mis genes a mi hija, BRCA1 y 2, me dijo que en absoluto pensara eso, que cuando ella tenga 40 años se haga una mamografía, recién entonces, me preguntó su edad y comentó que tenía dos hijas de 23 y 20 años, y que dejara a la mía vivir tranquila, como si no lo hiciera, ja ja.
Me insistió con que me veía muy bien y al despedirme volvió a agradecerme el libro, haciéndome comentarios sobre éste. Sorprendente, pero hablar con él me levantó el ánimo.
Al lunes siguiente, a primerísima hora pedí un turno con el radioterapeuta, Dr. Venanqui, la secretaria me programó un turno para 9 días después, sería una primer consulta, tenía que llevar todos los estudios, en fin, debía seguir aguardado…

viernes, 16 de julio de 2010

Capítulo XII: Cuestiones de peso

En todo este relato he omitido cualquier dato o información que tenga relación con un tema sumamente importante en mi vida, sin duda no es casual, el obviar el problema es producto de mi falta de aceptación, me refiero a que soy una mujer obesa, las consideraciones que hiciera la Dra. Dudero sobre que no podría hacerme rayos, no eran incorrectas, solo que por ser un tema sensible me dolió más la manera en que me o dijo. Así es que además de superar la QT debí luchar todo este tiempo para bajar de peso aceleradamente. Primero intenté por mi cuenta, suspendiendo las comidas que me gustan, dulces, etc. Pero cero actividad física, luego fui de Cristian Meier, un médico que es especialista en nutrición, me atendió muy amablemente, yo lo conocía de un tratamiento que había iniciado unos dos años antes, realmente lo aprecio, no sé si por lo gentil o por lo que dice Grace, Es un bomboncito!, que frivolidad no?. Lo cierto es que bajo su supervisión bajé kilos pero muy lentamente, hasta quedar en una meseta. Cristian además de su clínica privada es médico de Promoción de la Salud, organismo encargado de controlar las licencias médicas del personal de la Provincia, justamente cuando fui a justificar mis inasistencias lo encontré y tuvo la gentileza de hacerme pasar primera y atenderme personalmente, de esa forma se enteró de mi enfermedad, me dijo palabras de aliento y nos despedimos. Al salir me pareció ver las caras de las veintipico personas que estando antes que yo, no eran llamadas aún, me dio mucha vergüenza, pero si bien lo lamenté fue un caso claro de “tráfico de influencias”, caramba, ya que caí en eso podría usarlo para obtener ventajas de mayor relevancia no?
Sabiendo mi problema, a todas luces evidente por otra parte, Kiki, mi amiga, me comenta que me había inscripto en una charla del Dr. Lavenna, especialista de Bs. As., de una corriente opuesta con la que comulga Cristian, este Señor plantea solamente 4 comidas, eliminación total de harina, azúcares y alcohol, tratando a los obesos como adictos, de allí que plantea que no se le puede dar una líneas de coca a un cocainómano como premio. Es mucho más rígido en sus conceptos y cae bastante mal su elocuencia, pero creo que los gordos necesitamos ese rigor. Hace muchos años había presenciado una charla del Dr. Cormillon que me resultó un tanto mediático pero muy simpático. Ambos coincidían en que los hábitos de la sociedad moderna genera gordos, de todas las edades, lo más grave es que hay muchos niños obesitos. Mucha culpa tienen los avances tecnológicos, desde el lavarropas automático, la PC, las costumbres de Chatear, jugar, en la PC, en fin infinidad de tareas que invitan a estar horas sentados en lugar de caminar, pasear, jugar, quemando calorías.
Lo cierto es que Kiki me averiguo todo respecto del tratamiento de lnstituto Lavenna, incluso para que no le pusiera como excusa el costo se ofreció a prestarme el dinero para pagarlo, que es una cifra interesante por mes, casi 1000 pesos.
No sé si por necesidad o por ceder a la presión, concurrí para iniciarme en esta nueva experiencia, asistí religiosamente a las consultas con médica, nutricionista, Psicóloga, grupos terapéuticos, 3 veces por semana y gimnasia 2 veces por semana. En fin, es necesario estar convencida interiormente para tomar esta responsabilidad con la seriedad que se merece y en mi caso dejar de lado todas las obligaciones que puedan evitar que continúe con el tratamiento. Digamos que decidí pensar en mí primero y segundo y tercero, los demás …a embromarse…
En los grupos terapéuticos escuchamos testimonios (me hace recordar los devotos religiosos) de personas que tienen que perder 50, 40 o 5 kg. para llegar a un estado saludable, pareciera que es eficaz en el 100 por ciento de los casos, todos adelgazan rápidamente muchos kg. por mes, en promedio de 5 a 10 kg.. mensualmente, por supuesto que se debe cambiar la modalidad y cantidad de alimentos, sumado a realizar actividad física, no hay secretos en esto, es una ecuación matemática, para adelgazar debe ingresar al organismo menos combustible que la energía que se quema en el proceso de vivir. No hay milagros, aún cuando los gordos quisiéramos dormir y despertar delgados no existe esa opción, solo se logran los resultados en base a sacrificio, voluntad y perseverancia y para no recuperar lo perdido hay que mantener la conducta en el tiempo.
Desde el primer día de mayo puse todo mi empeño en este nuevo tratamiento, respeté las 4 comidas diarias, desayuno y merienda: café cortado con 4 fetas de queso de máquina, almuerzo: un caldo de verduras más verduras crudas o hervidas (una porción medida) más un filet de pollo grille o carne magra o pescado, más una fruta de postre, eliminé de mi vida las harinas y dulces, dado que soy adicta a ellos ha sido todo una revolución, además salgo a caminar diariamente a las costanera 40 minutos. Aún no veo gran descenso de peso, en 18 días solamente descendí 2,500 kg., de cualquier forma debo seguir en este camino, para favorecer mi estado físico desde todo punto de vista.
En una sesión de terapia de obesitos me encontré con una persona que aprecio mucho, quien fuera vicerectora del Verna en mis épocas de estudiante, me alegró que se acordara de mí, es muy agradable y tranquila. Al menos con ella puedo conversar de otros temas, no solamente sobre la obesidad y su tratamiento.
Las terapias de grupo se hacen muy interesantes, la Psicóloga que lleva adelante el grupo, Mariana, es muy competente y sabe conducir, el médico, Rubén, hace los aportes científicos desde lo fisiológico, el tema es dar pautas claras para que las personas no abandonen el tratamiento, la experiencia de cada uno sirve como estímulo, todos bajan de peso, hay quienes deben bajar 7 y otros 60 kg., si bien a todos nos cuesta, al parecer es aún más difícil el mantenerse una vez alcanzado el objetivo, para eso el Instituto propone sesiones especiales de mantenimiento dónde orientan y dan consejos para sostenerse, recién pasada esa etapa dan el alta, pero todos sabemos que se debe luchar toda la vida para mantener la conducta y no aumentar de peso.
Me impactó el caso de un señor de unos 65 años que debe bajar 70 kg. y lleva bajados 21, es insulino dependiente pero redujo la cantidad de insulina notablemente, al parecer se irá normalizando con el descenso. Es un muy buen ejemplo, es un hombre simple y sabio en sus apreciaciones.
Hay algunos casos cómicos, como una mujer que contó que para que su hijo de 5 años deje el chupete le propuso dejar ella también el cigarrillo, ambos pusieron sus objetos de adicción en una caja y en una oportunidad le propuso a su hijo tomar el chupete para poder satisfacer sus deseos de fumar. Increíble!. A partir de allí comentaba lo difícil que era para ella dejar de comer, al segundo día del tratamiento se comió 4 empanadas más un sándwich más la comida de la dieta. Yo pensaba que antes de pagar lo que sale el tratamiento debió pensar un poquito en que era lo que quería realmente, tan solo desde el punto de vista económico a mi me parece que debo poner un poco de entusiasmo en cumplir y no dejarse ganar por una porción de torta. Es una lucha pero como dicen … la única lucha que se pierde es la que se abandona.

jueves, 15 de julio de 2010

Capítulo XI: Mis amigos

Durante todo el tiempo de mi proceso conté con la invalorable compañía de mi amigas, realmente nunca dejaron de apoyarme, levantarme los ánimos, me visitaban, organizaban reuniones, me hablaban por teléfono permanentemente, debo nombrar a Kiki, Grace, Susi, MariCarmen, Carmen, Marta, Liliana, Marta de Regatas, lo mismo mis cuñadas, Silvia, Chiqui, mis sobrinos, Marielo, Seba, Cristian, Leo, Valentina, compañeros de trabajo como Jorge, Miguel, Molle, Patricia, se acordaban de mí. El afecto de quienes nos rodean es importantísimo cuando hay que enfrentar situaciones difíciles.
MariCarmen fue a Cáritas para averiguar sobre unos medicamentos alternativos, del Dr. Crescenti, sabiendo que yo no tenía relaciones con la Iglesia, y que no me entusiasmaba lo alternativo, me insistió mucho, más que por convicción, para que su molestia no fuera en vano le dije que haría lo recomendado, debía ir a la iglesia cercana y lograr que el sacerdote me colocara en la lista de pacientes, luego viajaban a Buenos Aires y traían las drogas, inclusive Silvia habló con el presidente de Cáritas, Axel, para que me incluyera, pero debía hacerse vía la parroquia barrial . Mi hija fue a la Iglesia y le dejó una nota con mis datos al cura, al averiguar en Cáritas no había sido incluida, luego Liliana habló con algún cura amigo y como resultado recibí en mi casa la visita de un tal padre Diego, conversamos amenamente un buen rato, creo que presentía que yo no era muy devota, pero fue muy gentil en no indagar sobre eso, finalmente me trajeron los medicamentos, eran gotas con antioxidantes que había que tomar durante el proceso de quimio. Por supuesto las tomé sin estar convencida de que sirvieran para algo, pero valoré las molestias que se tomaron mis amigas.
La hermana de Susi, Elba, me mandaba unas gotas florales de Bach que también tomaba antes y después de la quimio, debo ser sincera y decir que me ofrecieron mil cosas más pero solamente tomé lo que menciono aquí. No llegué a comer gorgojos vivos por ejemplo, mi desesperación era menor a mi repulsión. Pienso que hay quienes pueden tener invertidas estas proporciones y se los comen. Quizás sea mal pensado de mi parte, pero tengo dudas sobre todo lo que veo que detrás tiene un negocio importante, me parece que hay quienes especulan con la buena fe de las personas y no me gusta para nada.